23 noviembre 2009

Carta a una madre a la que su bebe no disfruta la guardería

Carta a una madre a la que su bebe no disfruta la guardería, por Dr. Carlos González

Irene siente que su hijo está muy angustiado cuando va a la guardería y llora mucho. Pregunta en un foro, y el Dr. Carlos Gonzalez responde:

Apreciada Irene:
Te equivocas, no necesitas consejos; te sobran consejos. Son los
consejos los que te han llevado a esta situación. Olvídate de los consejos y de
las teorías, y observa los hechos, porque los tienes ante tí.
¿Cómo se comportaba tu hijo antes de ir a la guardería, cómo se comporta
ahora? Salta a la vista que el ir a la guardería le ha perjudicado.
No me sorprende en absoluto; creo que ir a la guardería perjudica, en
mayor o menor grado, a casi todos los niños menores de tres años. Pero
incluso si tuvieran razón tu familia, amigos, pediatra y psicópata (hay, perdón,
psicóloga, en qué estaría yo pensando), incluso si fuera verdad que la
mayoría de los niños de un año, cuando los llevas a la guardería, se
vuelven más altos, más rubios, más fuertes, más ricos, más sabios, más
prudentes,más laboriosos, más ingeniosos, más hábiles y más bondadosos, el caso
es que a tu hijo no le está pasando nada de eso. Será, si quieren, la
excepción, el único niño entre miles al que le ocurre una cosa así, pero desde que
va a la guardería tu hijo se ha vuelto más dependiente, más desconfiado, y sobre
todo más infeliz; y las cosas no están mejorando, sino empeorando.
¿Qué harías tú en su lugar? Si lo pasases así de mal en tu trabajo,
probablemente seguirías trabajando igual, porque no te queda más
remedio.
Pero si te hubieras apuntado voluntariamente, para disfrutar y tener
amigos, a un gimnasio, o a clases de música, y después de dos meses vieras que
te lo pasas llorando y angustiada, y que luego en casa estás de mal humor y
lloras por nada, no me digas que no te borrarías. Has descubierto que el
gimnasio no es para tí, y punto.
Los niños de un año no necesitan para nada tener compañeritos. Lo que
necesitan es tener madre. Los problemas psicológicos que sufre un niño
que no ha tenido madre (o figura materna substituta) son graves y bien
conocidos. Jamás en mi vida he leído u oído hablar de ningún problema
concreto cuya causa sea el no haber jugado con compañeritos hasta los
tres o los cinco años. Si necesitásemos compañeritos, la sabia naturaleza nos
traería al mundo de cinco en cinco, como a los perritos. Y la sabia
administración pública pondría la escolarización obligatoria a los seis
meses, y no a los seis años.
Creo que tienes derecho a ponerte firme y defender el honor y la
dignidad de tu hijo. No tienen derecho, por muy amigos o familiares que sean, a
decirte que tu hijo es (y mucho menos que "va a ser", así, sin haber hecho nada
todavía) un tirano malcriado. Eso es un insulto. Si alguien te dijera
que tú eres una tirana malcriada, probablemente no volverías a dirigirle la
palabra. Jamás tolerarías que tu hermana o tu madre llamasen tirano
malcriado, o gilipollas, a tu marido. Y si los amigotes de tu marido le
estuvieran diciendo todo el día: "a tu mujer tienes que encerrarla dos o
tres días en la cocina, y si llora que llore, pero que entienda que
ese es su puesto, o se convertirá en una tirana malcriada", creo que no te
haría mucha gracia.
Esa psicóloga quiero creer que está loca, porque así no sería
responsable de sus actos. ¿Es así como trata a los adultos angustiados, o deprimidos,
separándolos de su red de apoyo familiar y social y dejándolos llorar
tres días? ¿Dónde diablos está el estudio publicado que demuestra que los
niños que lloran en la guardería mejoran cuando les dejan llorar tres días y
los destetan? Averigua si esa psicóloga y ese pediatra jugaron con
compañeritos cuando eran pequeños, porque si es en eso en lo que se convertirá tu
hijo si lo "socializan", en un adulto incapaz de sentir compasión por un niño
de un año aterrorizado, no sé si será mejor tener un tirano malcriado, que
en el fondo son buena gente cuando los conoces.

Un abrazo
Carlos González

La guardería no puede criar saludablemente a un bebé

La guardería no puede criar saludablemente a un bebé
VÍCTOR-M. AMELA - 23/11/2009
Madres a la oficina, bebés a la guardería: relevante cambio social de los últimos 40 años. Con algunas consecuencias indeseables. Quien las señale se expone a ser tildado de carca. Pero se agolpan las evidencias neurocientíficas, y hay que plantearlas: lo hace la doctora Torras - ¡se reprocha haber callado demasiados años!-presidenta de la Fundació Eulàlia Torras de Beà (www. fetb. org), gestora de varios centros de salud mental infantil y juvenil y que ahora celebra 40 años de trabajos. Cada día hay más padres inquietos ante una política socioeconómica que dificulta procurar a sus hijos una feliz y saludable crianza, padres como los que se mueven en http:// mastiempoconloshijos. blogspot. com
Soy lo bastante mayor para acumular experiencia y lo bastante joven para seguir aprendiendo. Soy de Barcelona. Soy médica, psiquiatra y psicoanalista. Estoy casada y tengo tres hijos y seis nietos.
¿Política? Favorable a los más necesitados.
¿Dios? Eso son cuestiones privadas.
¿Qué tiene de malo una guardería?Es algo que necesitan los padres... pero no es lo que necesita un bebé.
¿Y qué necesita un bebé? La cercanía cálida, constante y segura de sus amorosos padres. Pero si los padres no pueden... Dejan a sus bebés cada vez más tempranamente en guarderías, sin calibrar las consecuencias...
¿A qué edad entran los bebés en guarderías? ¡Con cuatro meses! Algo impensable hace 40 años...
¿Y qué consecuencias tiene esto?Mala crianza. Asumimos como normal que nuestros bebés enfermen, ¡y no lo es!
¿Enferman por culpa de la guardería?Multiplica las posibilidades de enfermar: el bebé está más expuesto a gérmenes... y, sobre todo, más propenso a toda afección.
¿La guardería acentúa la propensión a enfermar del bebé? Sí. El propio hogar, los brazos de mamá y papá, un círculo reducido de personas... ¡eso es lo que fortalece emocional, cognitiva y físicamente al bebé! La guardería, en cambio, puede comprometer su desarrollo.
¿Tanto como eso? El ingreso en la guardería lo hace retroceder temporalmente en competencias que está adquiriendo, como hablar, caminar...
¿Por qué? Un entorno estable proporciona seguridad al bebé, seguridad que lo anima a explorar: así madura bien. Alterar su entorno le resta seguridad, lo que frena su desarrollo.
¿No está dramatizando, doctora? Lo confirman los últimos hallazgos en neurociencias y psicología evolutiva.
¿Me los resume? De los cero a los dos años, cuando más plástico es el cerebro, las neuronas del bebé se desarrollan según la calidad de los estímulos que recibe por interacción con las personas centrales de su mundo: abrazos, achuchones, caricias, risas, balanceos, movimientos, sonidos, voces, cantos, palabras, mimos, cariños, músicas, olores, colores, sabores...
¿Y besos? Y besos. Todo eso sofistica y enriquece su sistema neural y nervioso, el sistema desde el que establece su relación emocional y cognitiva con el mundo y consigo mismo.
¿La guardería no da esos estímulos? Imposible en grado óptimo, improbable en el necesario, difícilmente con la intensidad y calidad de unos papás atentos y amorosos. Ya no existen a tiempo completo. Y quizá por eso llegan cada día a las consultas más psicopatologías en niños cada vez menores... ¡España es ahora el tercer país que más psicofármacos receta a menores! Cortamos síntomas sin analizar causas. También padecemos en España un elevado fracaso escolar. Tampoco analizamos causas, preferimos castigar o etiquetar: "trastorno por déficit de atención e hiperactividad", y medicar. Ir pronto a la guardería ¿no garantiza una mejor escolaridad ulterior? No. Hay que escolarizar al niño justo cuando empieza a quedársele pequeño su hogar.
¿Y a qué edad sucede eso? No antes de los tres años.
¿Tan tarde? En Finlandia los padres no están obligados a escolarizar a sus hijos ¡hasta los siete años! Y Finlandia es el país con menos fracaso escolar de Europa, vea el informe PISA.
Seguro que concurren otros factores... El principal es que el Estado sufraga durante el primer año a los padres. Y luego permite horarios laborales intensivos o reducidos. Así, ¡los padres pueden criar a sus hijos! Y un niño bien criado en casa llegará a la escuela muy estimulado, con ganas de descubrir. Y aprenderá más y mejor. O sea, que deberíamos mimar al bebé. Atender sus necesidades de hambre, sueño y - sobre todo-cariño. No es sobreprotegerlo, ¡es protegerlo de lo que vendrá! Porque el niño así criado gozará de estabilidad emocional, autoestima y coherencia: estará bien preparado para los reveses que vendrán.
¿Y no será así si se ha criado con mucha guardería o en un orfanato? La pobreza de estímulos empobrece su desarrollo: serán niños poco orientados, intemperantes y más agresivos, más vulnerables a la frustración, más depresivos... Diga algo bueno de las guarderías. Muchas tienen excelentes cuidadoras, pero repartirse entre tantos niños imposibilita la calidad de la atención personalizada. Mejor una guardería que algún hogar. Ante un hogar con abandono, conflicto permanente y agresividad crónica, ¡mejor una guardería, sí! La guardería es útil en ciertos casos y momentos, pero no es la opción principal para criar saludablemente a un bebé. Envíe un mensaje a los padres. Uno de la doctora Julia Corominas: "Dedicar tiempo a los hijos de pequeños os ahorrará mucho tiempo cuando sean mayores". Ahorro en salud física, mental y emocional.
¿Qué haría si mandase en España? En vez del populismo político de inaugurar guarderías, subvencionaría a los padres para que dedicasen tiempo a criar a sus hijos hasta los tres años: ¡eso sí sería progresista!
En algo sí habremos progresado en los últimos 40 años.. Sí: en conocimiento. Sabemos cómo optimizar el desarrollo de los niños.
¿Por qué no lo aplicamos? ¿Queremos su felicidad futura?

¡Carga a tu bebé!