12 diciembre 2011

Los peligros de dejar llorar al bebé, por Darcia Narvaez, Ph.D.

Los peligros de dejar llorar al bebé. Tomado de Psychology Today

Dañando a los niños y sus relaciones a largo plazo
Publicado el 11 de diciembre de 2011 por Darcia Narvaez, Ph.D. en Moral Landscapes
Darcia Narvaez es una Profesora Asociada de Psicología y Directora de la Colaborativa para la Educación Ética en la Universidad de Notre Dame. Su investigación explora cuestiones de conocimiento moral, desarrollo moral y educación del caracter moral. Ella ha desarrollado varías teorías integrativas: Adaptive Ethical Expertise, Integrative Ethical Education, Triune Ethics Theory. Ella habló en la conferencia de la Casa Blanca acerca del Carácter y la Comunidad, Ella es autora o editora de tres libros ganadores de premios: Postconventional Moral Thinking; Moral Development, Self and Identity; y el Handbook of Moral and Character Education.

Traducido por Ana Charfén, IBCLC (Publicado con autorización de la autora)

El dejar a los bebés llorar es una idea que ha dado vueltas desde por lo menos los 1880s cuando el campo de la medicina estaba preocupado más acerca de los gérmenes y transmitir infecciones, y fue así que se formó la noción de que los bebés no deberían ser tocados mucho (ver Blum, 2002, para una gran revisión de este periodo de tiempo y las actitudes ante la crianza de los niños)

En el siglo 20, el especialista en conducta, James Watson, interesado en hacer de la Psicología una ciencia dura, tomó la cruzada contra el afecto, siendo presidente de la Asociación Americana de Psicología. El aplicó el paradigma mecanizado del comportamiento en la crianza infantil, advirtiendo de los peligros del exceso de amor materno. El siglo 20 fue el tiempo cuando fue asumido que los "hombres de ciencia" sabían más que las madres, abuelas y familias acerca de como criar un niño. Demasiada bondad hacia un bebé resultaría en un ser humano llorón, dependiente y fracasado. Es gracioso como se salió con la suya con esta afirmación, sin tener evidencia que lo respaldara. En contradicción con eso, hay evidencia (en ese momento y ahora) mostrando que lo contrario es la verdad.

Un documento del gobierno de esa época, recomendaba que "la maternidad significaba cargar el bebé tranquilamente, en posiciones inductoras de tranquilidad" y la madre debe detenerse inmediatamente si se le cansan los brazos "porque el bebé nunca debe fastidiar al adulto"
Los bebés mayores de seis meses "deben ser enseñados a sentarse calladamente en la cuna, de otra manera podrían necesitar estar siendo observados continuamente y entretenidos por su madre, una seria pérdida de tiempo" (Ver Blum, 2002.)

¿Te suenan familiares estas actitudes? Un padre me reportó recientemente que debería dejar a su bebé llorar hasta dormirse para que el pudiera "recuperar su vida"

Con la neurociencia podemos confirmar lo que nuestros antecesores tomaron por descontado --Que dejar llorar al bebé es una práctica que daña al niño y sus capacidades para relacionarse de muchas maneras a largo plazo. Ahora sabemos que dejar llorar al bebé es una buena manera de crear una persona menos inteligente, menos saludable pero más ansiosa, que no coopere y que sea alienada, que puede transmitir las mismas o peores características a la siguiente generación.

La postura "conductista" ya desacreditada, ve al bebé como un intruso en la vida de sus padres, una intrusión que debe ser controlada de varias maneras para que los adultos puedan vivir sus vidas sin molestias. Tal vez, podemos excusar esta actitud y la ignorancia, porque en ese tiempo, las familias extendidas se rompieron y los nuevos padres deberían encontrar la manera de lidiar con sus bebés por si solos, una condición antinatural para la humanidad --- Hemos criado a los niños siempre en familias extendidas. Los padres siempre compartieron el cuidado con multiples parientes adultos.

De acuerdo con la visión conductista, que es completamente ignorante del desarrollo humano, el niño "debe ser enseñado a ser independiente" Ahora podemos confirmar que el forzar la "independencia" a un bebé, nos lleva a mayor dependencia más tarde. En lugar de eso, el dar a los bebés lo que necesitan, conduce a mayor independencia más tarde en la vida. En reportes antropológicos de sociedades de cazadores recolectores, los padres atendían cada necesidad de los bebés y niños pequeños. Los niñitos se sentían suficientemente confiados (al igual que sus padres) de poder caminar en la pradera por si mismos (Ver Infancias de Cazadores Recolectores, editado por Hewlett & Lamb, 2005).

Los ignorantes conductistas de antes y de ahora, alentaban a los padres a condicionar al bebé a que sus necesidades NO fueran satisfechas a demanda del bebé, ya sea alimentarlo o consolarlo. Se asume que los adultos "deberían estar a cargo" de la relación. Ciertamente esto puede conducir a tener un niño que no pida mucha ayuda ni atención (hundiéndose en la depresión, y entrando en la inmovilidad, o aún debilitándose) pero aún más probablemente puede causar un niño llorón, infeliz, agresivo y/o demantante, uno que ha aprendido que debe gritar para ser atendido. Un profundo sentimiento de inseguirdad es probable que se quede con él el resto de su vida.

El hecho es que los padres o cuidadores que habitualmente responden a las necesidades del bebé antes de que el bebé se moleste, previniendo el llanto, es más probable que tengan niños que son independientes, más que lo contrario.(Stein & Newcomb, 1994). El cuidado que consiste en calmar al bebé cuando lo pide es mejor llevarlo a cabo desde el inicio. Una vez que los patrones se establecen, es mucho más dificil cambiarlos.

Nosotros deberíamos entender que la madre y el hijo son una diada mutuamente responsiva. Son una unidad simbiótica que se hace mutuamente más sana y feliz, en ese responderse mutuamente. Esto se expande a otros cuidadores también.

Existe una noción extrañamente popular aún todavía de que a los bebés se les debe "dejar llorar"  
cuando se les deja solos, en cunas, o en otros dispositivos. Esto viene de una incompresión del desarrollo del niño y el cerebro.

Los bebés crecen al ser cargados. Sus cuerpos se desregulan cuando son físicamente separados de sus cuidadores ( Ve aqui para más información)

Los bebés indican una necesidad a través de sus gestos, y eventualmente, si es necesario, a través del llanto. Al igual que los adultos buscan agua cuando tienen sed, los niños buscan lo que necesitan en ese momento, Al igual que los adultos se calman cuando satisfacen su necesidad, así mismo les sucede a los bebés.

Hay muchos efectos a largo plazo al no satisfacer las necesidades de los bebés, cuando se actúa con negligencia cuando piden algo  (Dawson et al., 2000).

¿Qué es lo que realmente sucede al bebé y a la diada al "dejar llorar al bebé? 

Las neuronas se mueren. Cando el bebé se estresa, la hormona tóxica cortisol se libera. Es una hormona que mata neuronas. Un bebé a término de 40-42 semanas, con solo el 25% de su cerebro desarrollado, está atravesando un crecimiento cerebral acelerado. En promedio el cerebro triplica su tamaño al final del primer año. ( y el tamaño de la cabeza durante el primer año es un signo de inteligencia)  ¿Quién sabe que neuronas no se están conectando o se están borrando durante el estrés extremo? ¿Qué deficits pueden aparecer años más tarde por esta experiencia tan dolorosa?

La reacción desordenada al estrés puede establecerse como un patrón para toda la vida no solo en el cerebro con el sistema de respuesta al estrés, sino también en el cuerpo a través del nervio vago, un nervio que afecta el funcionamiento de múltiples sistemas (como la digestión). Por ejemplo, el estrés prolongado en la vida temprana, resulta en un nervio vago que funciona mal, y está relacionado con desórdenes como el síndrome del colon irritable.  (Stam et al, 1997). Lée más acerca de como el estrés al inicio de la vida es tóxico para la salud por toda la vida en el reporte de Harvard reciente: The Foundations of Lifelong Health are Built in Early Childhood).

La autoregulación se daña. El bebé es absolutamente dependiente de sus cuidadores para aprender como autoregularse. El cuidado responsivo --satisfacer las necesidades del bebé antes de que se angustie--- afina al cuerpo y al cerebro para calmarse. Cuando un bebé se asusta y su madre o su padre lo carga y lo consuela, el bebé construye expectativas de ser consolado, las cuales se integran en habilidad para consolarse a si mismo. Los bebés no se auto consuelan cuando están aislados. Si se les deja llorar solos, aprenden a cerrarse ante la expectativa de la angustia extrema, dejan de crecer, dejan de alimentarse, dejan de confiar. (Henry & Wang, 1998).

La confianza se pierde. Como Erik Erikson mostró, el primer año de vida es un período sensible para establecer un sentido de confianza en el mundo, el mundo del cuidador, y el mundo del yo. Cuando las necesidades de un bebé son satisfechas sin angustia, el niño aprende que el mundo es un lugar confiable, que las relaciones son de apoyo, y que el "yo" es una entidad positiva que puede obtener satisfacción de sus necesidades. Cuando las necesidades de un bebé son ignoradas, o minimizadas, el niño desarrolla un sentimiento de falta de confianza en las relaciones y en el mundo. Y la autoconfianza se debilita. El niño puede pasar toda su vida tratando de llenar ese vacío interno.

La sensibilidad del cuidador se puede dañar. Un cuidador que aprende a ignorar el llanto del bebé, aprenderá a ignorar las señales sutiles de las necesidades del niño. Al desconfiar de su intuición de detener la angustia del bebé, el adulto practica y va aprendiendo a "endurecer su corazón". La reciprocidad entre el cuidador y el bebé la rompe el adulto, pero no puede ser reparada por el niño. El bebé está indefenso.


Los cuidadores que responden rápidamente a las necesidades del niño están relacionados con casi, si no es que todos los logros y resultados positivos del niño. En nuestras investigaciones están relacionadas con la  inteligencia, empatía, falta de agresividad o depresión, en la auto-regulación, en la habilidad social. Ya que el ser responsivo es tan poderoso, tenemos que controlar su efecto en nuestros estudios de otras prácticas de  crianza y en los resultados del niño. La importancia de los cuidadores que son responsivos es del conocimiento común en la psicología del desarrollo. La falta de respuesta, de la cual "el dejar llorar" es representativa, puede impedir los resultados positivos mencionados.

El planteamiento de "dejar llorar el bebé" parece haber surgido como una solución a la disolución de la vida de familia extendida en el siglo 20. La vasta sabiduría de las abuelas se perdió en la distancia entre las casas con niños y las casas donde estaba la experiencia de como criarlos bien. La sabiduría de mantener a los bebés felices se perdió entre las generaciones.

¿Pero qué no es normal que los bebés lloren? 

No, los bebés están diseñados para esperar el equivalente a un "útero externo" después del nacimiento. (Ver Allan Schore, referencias más específicas abajo). ¿Qué es el útero externo? --- Ser cargado constantemente, amamantado a libre demanda, necesidades satisfechas rápidamente (tengo numerosos posts acerca de esas cosas) Cuando los bebés muestran molestia, es una señal de que una necesidad no está satisfecha, una necesidad de sus sistemas que crecen tan rápido.

¿Qué es lo que señala cuando un bebé llora extensamente? Muestra la falta de experiencia, sabiduría y apoyo de los cuidadores del bebé. Para remediar la falta de información de todos nosotros, abajo se encuentra una serie de artículos de todas las cosas que el llanto del bebé puede significar. Todos podemos educarnos acerca de lo que los bebés necesitan y las prácticas que alivian el llanto del bebé. Podemos ayudarnos unos a otros para prevenir que el llanto suceda tanto como sea posible.

Revisar: ( En Inglés)

Como calmar al bebé: http://www.babycenter.com/0_12-reasons-babies-cry-and-how-to-soothe-them_9790.bc?page=2

Calmar al bebé que llora sin razón:http://www.babycenter.com/0_what-to-do-when-your-baby-cries-for-no-reason_10320516.bc

Calmar a los bebés que tienen cólico:http://www.babycenter.com/0_colic-how-to-cope_1369745.bc

Science of Parenting, un libro barato con muchas fotos, fácil de leer para los padres por Margot Sunderland tiene mucho más detalle y referencias de estos asuntos. mantengo copias para darselas a los nuevos padres.

Más de las necesidades de los bebés here, here, here.

Darle a los bebés lo que realmente necesitan es realmente un derecho báscio de los bebés. Ve aqui para más derechos que yo creo que los bebés tienen. Y ve aqui para un nuevo libro de Eileen Johnson en los derechos emocionales de los bebés.



Referencias

Blum, D. (2002). Love at Goon Park: Harry Harlow and the Science of Affection. New York: Berkeley Publishing (Penguin).

Dawson, G., et al. (2000). The role of early experience in shaping behavioral and brain development and its implications for social policy. Development and Psychopathology, 12(4), 695-712.

Henry, J.P., & Wang, S. (1998). Effects of early stress on adult affiliative Behavior, Psychoneuroendocrinology 23( 8), 863-875.

Schore, A.N. (1997). Early organization of the nonlinear right brain and development of a predisposition to psychiatric disorders. Development and Psychopathology, 9, 595-631.

Schore, A.N. (2000). Attachment and the regulation of the right brain.Attachment & Human Development, 2, 23-47.

Schore, A.N. (2001). The effects of early relational trauma on right brain development, affect regulation, and infant mental health. Infant Mental Health Journal, 22, 201-269.

Stam, R., et al. (1997). Trauma and the gut: Interactions between stressful experience and intestinal function. Gut.

Stein, J. A., & Newcomb, M. D. (1994). Children's internalizing and externalizing behaviors and maternal health problems. Journal of Pediatric Psychology, 19(5), 571-593.

Watson, J. B. (1928). Psychological Care of Infant and Child. New York: W. W. Norton Company, Inc.

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