14 junio 2013

La promoción de la salud y la lactancia es afectada por intereses económicos



Por Ana Charfén, IBCLC

Muy interesante el discurso del director general de la OMS, que confronta directamente la situación que afecta a millones de consumidores en todo el mundo con respecto a los retos para promover la salud pública. Actualmente las enfermedades no contagiosas, tales como diabetes, obesidad y enfermedades del corazón, se han convertido en la causa principal de morbilidad, inhabilitación y mortalidad. Los costos de atender el cancer avanzado son insostenibles aún en los países más ricos. En algunos países, la diabetes consume el 15% del presupuesto de salud. En México en específico, tenemos los índices más altos de obesidad tanto en adultos como en bebés y niños, así como de diabetes. Todo comienza en el momento que el bebé nace y deja de ser alimentado con la leche que le corresponde a su especie: la leche humana.

La lactancia materna es una de las prácticas que más ayudan a conservar la salud de la población a corto y largo plazo, ya que los bebés que no son amamantados tienen mayores riesgos de enfermedades infecciosas y crónicas, tanto cuando son bebés como cuando llegan a ser adultos.
El amamantar a un bebé reduce su riesgo de diabetes, obesidad y enfermedades del corazón durante toda su vida. Es una de las prácticas de salud más sencillas de llevar a cabo, ya que nadie tiene que comprar ni gastar en nada. Las mujeres producimos leche tan solo nace nuestro bebé.
Pero muchos retos impiden a un gran número de mujeres el dar ese regalo de salud a sus hijos: desinformación, falta de apoyo de las personas que rodean a la nueva madre y que sabotean sus deseos de amamantar, y la presión que ejercen médicos y enfermeras que desconocen el proceso de la lactancia materna y dan información incorrecta y prejuiciosa, o directamente son patrocinados por los laboratorios o industrias que producen leche artificial
El progreso económico está creando las condiciones que favorecen las enfermedades crónicas, debido a los estilos de vida no saludables.
El día de hoy, hacer que las personas tengan estilos de vida sanos y comportamientos saludables, confronta oposición de fuerzas económicas que no son amigables.
El intentar evitar las enfermedades crónicas va en contra de los intereses de los negocios de los poderosos operadores económicos. Esto es lo más dificil en la promoción de la salud
Ya no solo hablamos del tabaco. La salud pública debe luchar contra las compañías de la comida, de los refrescos, sodas y alcohol. Todas estas industrias temen la regulación y se protegen utilizando las mismas tácticas.
La investigación ha documentado muy bien estas tácticas. Incluyen grupos frontales, grupos de presión, promesas de autoregulación, demandas e investigaciónes pagadas por la industria que confunde la evidencia y mantiene al público con la duda de si estas industrias son buenas o malas.

Éstas tácticas también incluyen regalos, becas y contribuciones a causas valiosas que hacen ver a estas industrias como si fueran ciudadanos responsables en los ojos de los políticos y el público. Ellos incluyen argumentos que ponen la responsabilidad por los daños de sus práctcas en la salud de las personas en las elecciones individuales, y hacen parecer a las acciones del gobierno para regular a la industria como interferencia en las libertades personales y en la elección libre.

Tu puedes actuar, para mejorar la salud de tu familia. Lee, infórmate, y piensa dos veces antes de comprar un producto altamente procesado.
Tu puedes tener un estilo de vida sano, comiendo alimentos locales, lo más cercanos a su estado natural, que además normalmente son mucho más baratos. Evitar en la medida de lo posible los alimentos que vengan en cajas o latas, y sobre todo los tres enemigos blancos de la salud: la harina refinada (pasteles, galletas, cereales de caja), azúcar (dulces, refrescos) y sal (poca sal en alimentos, evitar frituras y botanas). Evitar tomar alcohol y fumar.
Cuestiónate, lee las etiquetas, y exige veracidad en la publicidad de estas industrias. Y sobre todo, empieza con la mejor inversión para la salud de tus hijos: dales leche materna por todo el tiempo que puedas.

¡Carga a tu bebé!