11 junio 2015

la leche materna para curar la dermatitis atópica.

por Ana Charfén, IBCLC.
Si eres una mamá que amamanta, tal vez has escuchado acerca de las propiedades curativas de la leche materna: que si la pones sobre la piel lastimada, que si le pones una gota de tu leche en el ojo a tu bebé cuando tiene lagañas o para destapar la nariz.
Existen varios artículos que hablan de las propiedades antiinflamatorias de la leche materna, y como pueden ayudar a curar heridas, sin embargo, recientemente se publicó en International Journal of Dermatology un estudio que compara la leche materna contra la crema de hidrocortisona como tratamiento para hacer desaparecer la dermatitis atómica.
A 100 niños con dermatitis se les dividió aleatoriamente, y a unos se les indicó como tratamiento una capa fina de hidrocortisona al 1% dos veces al día, y a los otros leche materna dos veces al día en la zona lesionada.

El grupo que utilizó leche materna como tratamiento se curó en un 81.5% y el que utilizó hidrocortisona se curó en un 76%.
Por lo que se desprende que la leche materna tiene un resultado mejor como tratamiento contra la dermatitis atópica, y es gratis, accesible y no causa efectos secundarios.

Referencia

El vínculo que se da entre un bebé y su cuidador

por Ana Charfén, IBCLC.
Recientemente he estado sumergida en la investigación de mi tesis de maestría, que habla del cuidado infantil fuera de casa.
Y hoy he estado pensando mucho en las cualidades que este cuidado debe tener para desarrollar al bebé de manera correcta desde el punto de vista emocional.
Cuando un bebé nace, la mamá y el bebé empiezan a formar una relación. Si la mamá cuida personalmente al bebé, y muchas podemos hablar de eso, se crea una relación muy profunda, una especie de simbiosis, un diálogo que va más allá de las palabras, en la cual el instinto y la intuición juegan un papel fundamental. Más aún cuando una mamá amamanta a su hijo, porque en tan estrecha convivencia, al bebé tomar pecho tan frecuentemente, una aprende a leer a su hijo. (No quiero decir que si una no amamanta no se logre, pero tal vez si sea más fácil) El menor de un año prácticamente no habla... Pero las mamás somos expertas en entender lo que nuestro hijo necesita. Sabemos si tiene hambre, si está cansado o sobreestimulado, sabemos si está estresado o feliz. Y es en esos momentos en los que el pecho materno se convierte en una varita mágica, porque nos sirve para alimentar el cuerpo de nuestro hijo, pero también su alma: si está adolorido, tomando pecho se le quita el dolor, si tiene hambre, ésta se satisface, si tiene frío, en nuestros brazos encuentra calor, si tiene sueño, con el pecho se duerme. Y si solo quiere succionar, pues somos el chupón original. A veces es reconfortante pensar que si todo lo material faltara, la madre es la fuente de todo lo que el bebé necesita, tal como alimento, entretención, abrigo. Recuerdo en los años que amamanté a mis hijos como me sentía como una especie de Diosa, nutricia, abundante, fuente de alimento y amor.
Cuando una mamá no cuida personalmente a su bebé, alguien lo hace. Puede ser que el bebé esté con una nana, o en una guardería. El bebé recibirá cuidados de otra persona aparte de su mamá. Y entonces se creará una relación entre ellos. Si esa relación es fuerte y profunda, si la cuidadora o el cuidador del bebé es sensible, y atiende al bebé, se creará una relación de apego entre ellos, desearán estar juntos y se sentirán tristes cuando se alejan. Buscarán estar en proximidad, y se la pasarán bien. Y entonces llega el conflicto de la mamá que delegó el cuidado de su bebé: "¿me querrá mi bebé más que a su nana o a su cuidadora, a pesar de que está con ella mucho más tiempo?" Por tanto hay un tabú, hacia esa relación que se da entre las personas que cuidan a los bebés... No hay que apegarse demasiado... No hay que competir con el cariño de mamá... No quiero que mi hijo quiera más a su cuidadora o nana que a mí... He visto mamás destrozadas que cuando su hijo llama "mamá" a la nana, se preguntan cómo puede ser.
Entonces me pregunto. ¿Cómo podemos lograr que un bebé sienta ese vínculo fuerte con su cuidador, cuando la mamá tiene que ir a trabajar, por ejemplo? ¿Cómo podemos lograr que la mamá acepte que su hijo necesita ese vínculo con alguien si ella está fuera la mayor parte del tiempo?. Lo que queremos las mujeres es que nuestros hijos sean felices y se desarrollen plenamente. Al establecer relaciones superficiales en ese periodo tan importante del bebé, ¿no estaremos limitando su desarrollo emocional?.
Creo que como sociedad, necesitamos plantearnos seriamente como conciliar la vida laboral y maternal de las mujeres. La mujer es una sola persona, a pesar de tener dos identidades: mujer que produce intelectual y económicamente y mujer que cría y produce bienestar para lo más precioso; su hijo.
¿ Cómo crees que se puedes solucionar este problema?

¡Carga a tu bebé!